No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.
No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.
El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.
Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.
No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de tu boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras
que gimen y recuerdo una brisa triste por los olivos.
(Federico García Lorca)
jueves 21 de enero de 2010
Alma Ausente
Publicado por
Milagros Mata Gil de Carnevali y Villegas
0
comentarios
Etiquetas: alma Ausente, poema de Federico García Lorca en 21.1.10
martes 1 de septiembre de 2009
CARTA A KIKE

Amor:
Estoy triste porque ha muerto don Mauro Barrios y usted sabe bien el cariño y la admiración que sentía por él. Tanta, Kike, que usted llegó a respetarlo y quererlo conocer por las muchas veces que le hablé de él, de su maravillosa esposa Mercedes y de su familia y hechurías. Para mì, fue un héroe épico moderno, de los que suele producir Guayana. Pero sé que estárá bien donde esté, porque, como usted, fue un hombre de linaje, honesto, de trabajo historia y que respetaba profundamente la vida.Y amó y defendió la demoracia de nuestro país que nada me quita de la mente la posibilidad de que murió por causa de lo que el Tirano ha hecho.
Pero también estoy alegre, paradójicamente, porque su hijo Rodrigo y su sobrina Claudia hemos establecido un contacto por Facebook. Debo decirle para su alegría que ahora tiene una nietecita. Sé que eso lo hará saltar de nube en nube, pero no descuide a la Claudita nuestra y se nos vaya a caer por ahí. Mire, me alegro, porque creo que el perdón nos engrandece y el orgullo excesivo nos empequeñece. Su hijo demostró gallardía Carnevali y eso lo debe enorgullecer, Kike.
Me gustaría que estuviera aquí, preguntarle qué debo hacer, porque me debato entre dos extremos. Sin más disimulo que el adjetivo democrática, ésta es una dictadura. Y conste que esto me puede costar la cárcel. Pero siempre he peleado mis batallas y estoy peleando las suyas.
Estoy construyendo una casita, literalmente, pero quiero que sea cómoda y quisiera que todo saliera bien para mudarme el próximo año. Meteré en un envase todo lo que perteneció a su padre y se lo enviaré a sus hermanas. Lo de su madre, me lo quedaré hasta que muera, porque usted me lo regaló con tembloroso amor.
He estado escribiendo, pero no sé si valga la pena. Como ejercicio, sí, claro. He pensado mucho en el general Ángel Carnevali y en usted. No sé si podré terminar el libro, pero hago el esfuerzo. Y su biografía, Kike. Mi salud no es tan buena, pero hace meses lucho, después del voluntario descuido en que caí,esa forma disimulada del suicidio, para terminar lo que comencé.
He sembrado las semillas buenas de loo que fue,amado, y quiero verlas florecer y fructificar. Sus hermanos, creo, están bien todos. A lo mejor, usted lo sabe desde allá arriba.
Y también sabe que por aquí lo amamos. A veces con un toque de locura, pienso, a pesar de mi lucidez. Pero lo amamos y un día nos reencontraremos.
Su esposa hasta el fin del mundo,
Milagros
Publicado por
Milagros Mata Gil de Carnevali y Villegas
1 comentarios
Etiquetas: Murió don Mauro Barrios. Le cuento las cosas del país y la familia. Los Carnevali son dignos y honestos. Es una honra. en 1.9.09
jueves 16 de julio de 2009
SOBRE ESTE HOMBRE QUE FUE ENRIQUE CARNEVALI

Algunas personas me han preguntado con frecuencia quién fue este hombre al que con tanta fidelidad se le dedica un blog. Muchos han llegado a sugerir que es una excusa, un pretexto, una ficción, para desarrollar una escritura. Eso, fundamentado en mi reputación de escritora, contadora de cuentos, elaboradora de falacias con intención estética.
Pues bien, no es una ficción, aunque su vida, su carrera de vida, parece ser cosa de invectivas, o de fantasías. Curiosamente, en Clarines se ha corrido la leyenda de que cabalga en las noches de luna por las tierras de La Gabriela. El cabello gris al aire y la escopeta terciada. El látigo enrollado en el pomo de la silla. Cabalga, dicen, pero libre y feliz.
Nació en Caracas, en 1946. Pero sus padres se habían refugiado en las tierras de Cata, donde pasó gran parte de su primera infancia. Posteriormente, don Atilano Carnevali, su padre, fue designado embajador, el primer embajador de este país, y ese ejercicio lo inició en Chile. Pero a los catorce años, los Carnevali habían vivido en diecisiete países. Es decir, los dos niños habidos del primer matrimonio, con Gloria Linares Estrada, quien había fallecido. Y los que iban naciendo de Nohora Villegas Cano.
Los Carnevali se criaron en un ambiente muy difícil de calificar: sucesos históricos muy importantes fueron manejados por el doctor Carnevali Parilli. Viajaba con frecuencia y llevaba a Enrique con él en muchas oportunidades. Así que su educación fue variada y poco disciplinada. Además, había sido dotado de una enorme belleza física: ojos soñadores, cabello oscuro, boca carnosa y deseable. Y descubrió tempranamente el erotismo.
Tenemos delineado brevemente el personaje: un hombre bello, elegante, distinguido, acostumbrado a ser servido, con un concepto muy fuerte del hombre como hombre, con gustos delicados en el arte. Las personas que le eran más cercanas eran Tatay, la dama que los cuidaba, su hermano Álvaro, su padre, a quien adoraba, y su amigo José Luis. Su padre aspiraba a que ingresara al servicio exterior, como lo hicieron algunos de sus hermanos. Pero él siempre decidió su vida, desechando los caminos fáciles.
Adolescente de unos quince años, fue novillero. A escondidas de sus padres, jugaba su vida en cada corrida, hasta el día en que fue gravemente herido. Desde entonces estuvo toreando la vida, buscando el peligro. Se dedicó al negocio del mercadeo del arte y conoció personalmente a Picasso, a Dalí, a Brujó, a Berrocal, a Chicano. Ese mundo lo hizo desarrollar un respeto casi religioso por las obras de arte y, entre todas las artes, la música. Mientras, llevaba también una vida frívola que le permitió conocer a los personajes más importantes de su época, tanto intelectuales como frívolos.
Y una vida peligrosa: corredor de motocicletas y de automóviles, negociante siempre al filo de la navaja. Contrajo dos veces matrimonio, antes del último. Consideraba que su primera esposa había sido una dama y que él no había sabido entenderlo. Sus relaciones con la familia parecían siempre al borde del conflicto. Pensaba que los códigos eran distintos y la juventud le impidió lograr que coincidieran. Por todo eso, que me contó ya al final de su vida, me irritó que lo llamaran irresponsable. De su segunda esposa, prefirió siempre no hablar, o yo no quise escuchar.
Lo cierto es que, cuando a la muerte de su padre regresó a Venezuela, en 1987, ya no quiso volver a Europa, ni volver a recorrer el mundo, que lo había recorrido muchas veces. Quiso iniciar una vida distinta, en un país que era el suyo, pero que ya no reconocía y que no lo reconocía. Ése fue su drama. Vida como periplo.
Y cuando se internó en el campo, lo hizo sin entender exactamente aquel mundo. Me recuerda la experiencia de "Idolos Rotos", de Díaz Rodríguez. De pronto, se autotrasplantó a un universo muy distinto del que él conocía, sin antídotos, ni equipaje adecuado. Y fue allí donde lo alcanzaron esas enemigas que perennemente lo persiguieron: la soledad, primero, más profunda porque era solitud del cuerpo y del alma. Y la muerte, a la que había clamado, invocado y provocado tantas veces, pero que le llegó cuando había iniciado un tiempo de felicidad y de esperanza.
La gente de Clarines, como la de todo pueblo pequeño, lo aceptó y lo rechazó en igual medida. Viéndolo tan fuerte y esplendoroso, como aquel ángel que encontró el personaje de García Márquez en la orilla de una playa, tan generoso y tan endeble, tan solidario y tan humano, inventó mil historias de extravagancias y enredos que lo desacreditaban. No era posible que, después de su muerte, yo permitiera que esos enredijos continuaron, así que, pacientemente, recogí y ordené los hilos sueltos y los he ido ovillando, descubriendo así, bajo la cochambre, al real Enrique Carnevali Villegas.
Y, después, he ido recogiendo las piedras de su castillo. Porque en algún momento, quizá la iluminación me permita escribir sobre aquel malagueño de corazón, venezolano de alma, salvaje guerrero y amante de la música más bella, para que lo que escriba oriente a su descendencia a una real dimensión del legendario Kike. Y tendrá que ser un texto, si lo escribo, donde no se me siga partiendo el alma por el amor.
Digo, si lo escribo. Mi fosa está preparada al lado de la suya. Y nadie tiene contados los granos de arena del reloj del futuro.
Reflexionando en este momento, pienso que una de las cosas que necesitó Kike fue sinceridad vital. Sinceridad sin máscaras. Y lo que nos mantuvo juntos, a pesar de todo, fue precisamente el hecho de que encaramos los conflictos con sinceridad, sin insultos, sin arrepentimientos, y sólo con el deseo de construirnos un futuro juntos, burlando la soledad. Él partió. Y partió ligero de equipaje, tranquilo y digno y elegante. Y me dejó sola, aunque su recuerdo me rodea de tal modo que casi me entibia por las noches su abrazo, como cuando estábamos juntos.
Publicado por
Milagros Mata Gil de Carnevali y Villegas
2
comentarios
Etiquetas: Enrique Carnevali. Ficción y realidad. La vuelta a la Patria y sus engaños. El hombre que pelea aún sus batallas. en 16.7.09
viernes 19 de junio de 2009
ELEGÍA A RAMÓN SIJÉ

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y sientro más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
A legrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
Miguel Hernández
Publicado por
Milagros Mata Gil de Carnevali y Villegas
0
comentarios
Etiquetas: Elegía a la muerte de Ramón Sijé. Miguel Hernández, poeta español. A la memoria de Enrique Carnevali, por siempre. en 19.6.09
PASCUA DE RESURRECCIÓN

Mirad: el arco de la vida traza
el iris sobre el campo que verdea.
Buscad vuestros amores, doncellitas,
donde brota la fuente de la piedra.
En donde el agua ríe y sueña y pasa,
allí el romance del amor se cuenta.
¿No han de mirar un día, en vuestros brazos,
atónitos, el sol de primavera,
ojos que vienen a la luz cerrados,
y que al partirse de la vida ciegan?
¿No beberán un día en vuestros senos
los que mañana labrarán la tierra?
¡Oh, celebrad este domingo claro,
madrecitas en flor, vuestras entrañas nuevas!.
Gozad esta sonrisa de vuestra ruda madre.
Ya sus hermosos nidos habitan las cigüeñas,
y escriben en las torres sus blancos garabatos.
Como esmeraldas lucen los musgos de las peñas.
Entre los robles muerden
los negros toros la menuda hierba,
y el pastor que apacienta los merinos
su pardo sayo en la montaña deja.
Antonio Machado
Publicado por
Milagros Mata Gil de Carnevali y Villegas
0
comentarios
Etiquetas: de Antonio Machado., Poema Domingo de Resurrección en 19.6.09
RESURRECCIÓN

Ebrio de soledad
Me agarro de una estrella para no caer
Estiro los brazos hacia el sueño
Donde el amor me mira con las alas entre abiertas
Engastada en la noche una flor blanca
Abre su perfume
Y este filo ebrio que acosa y que delira
Sobre un risco oscuro
En su propio jugo se ha cocido
Un estremecimiento en el umbral del encuentro
Y la mujer que lloverá sobre mi pecho
Viajará sobre un mar nocturno
Amante del color de la locura
Desde esa altura apacentará las lágrimas
De una mujer que se marchita
En la encrucijada de los vínculos
Como el amor como la sangre
Nimbaba de luz sobre los hombros
Sostenía ella en la mano una copa llena de valentía
Esperando sentir sobre los ojos
Un soplo de sol
Dormiré en el lago origen de todos los cantos
Amada sombra de los sueños
Donde no llegan las voces del mar
Ungida por un soplo de soledad
Y se entregó desnuda al clamor de las hojas
Ay de mí, amiga del polen de mi rosa
Se debe soportar la belleza
Con una pasión inmaculada
Como los iniciados del paraíso
Pubicado por Edgard Vidaurre
Publicado por
Milagros Mata Gil de Carnevali y Villegas
0
comentarios
Etiquetas: Resurrección. Pubicado por Edgard Vidaurre. en 19.6.09
miércoles 15 de abril de 2009
LIBROS, TIEMPOS Y SEÑALES

En este mismo blog está publicado el poema ALMA AUSENTE, de Federico García Lorca. Y ese poema definía casi radicalmente la forma de ser y de vivir que asumió el Kike como suya.
En estos días, he estado leyendo mucho, investigando, porque me prometí a mí misma reiniciar mis actividades públicas. Y entre ellas, haré un seminario sobre un tema que me suena fascinante: la evolución de las tecnologías de la escritura, desde la tableta de arcilla al e-book y el audio libro. He encontrado mucho e interesante material. Y no puedo dejar de mencionar que en 1995, Robert Michelena me habló de esa posibilidad y yo la consideré irreal.
Por cierto, Roger, hoy día, tiene un blog: http://libreriamichelena.blogspot.com. Porque él pertenece a esos seres especiales, tan especiales y a veces un poco irreales, que son los libreros. Roger Michelena, Angel García, Walter Rodríguez, son libreros. No vendedores de libros simplemente. Es mucho más.
En 1995, me parecía una paradoja y hasta una herejía que Roger, un librero, estuviera pensando en que un device, por decirlo de alguna manera, pudiera sustiruir la magia que brota de la palabra escrita. Pues bien, años después, cuando vi a mi nieta consultar la INTERNET para hacer sus trabajos escolares, entendí que estábamos pasando por una transición muy rápida y que seguramente, a pesar de su velocidad, se mantendrá largamente en el tiempo.
Entonces, preparando estos materiales, que coincidirían con mi cumpleaños y la Semana del Libro, tuve que atravesar por Cervantes y por Shakespeare, dos hitos en lo que se llama con propiedad literatura. Agujeros negros, quizá sería mejor llamarlos, pues sacaron, cada uno en su lengua, posibilidades cada vez más espléndidas y aún inexploradas del todo.
Y este reencuentro con Cervantes, me llevó, de una cosa a otra, al poema de García Lorca que define al Kike y al epitafio del Quijote... Y me dije: qué maravilla haber compartido una parte de mi vida con un hombre así.
Tal vez sus muchos años en España, donde recibió educación y absorbió cultura. Y, particularmente, en Málaga, que es como el corazón de Andalucía, a mi propio saber y entender, aunque no sé nada. Por eso fue novillero a los quice años. Por eso, fue corredor de automóviles en su plena juventud. Por eso, buscó el peligro. Por eso, al volver a Venezuela, fue un hombre tan telúrico, requisito indispensable para ser el señor de La Gabriela y Valle Lindo y que lo ayudó a soportar el peso del ocaso, que, con ser tan hermoso en aquellos rumbos, no lo salvarían del desamparo, la soledad, la tristeza. Íngrimo, en aquella inmensidad. Considerado loco por muchos, pues todo lo tuvo y todo lo lanzó a los aires.
En el Quijote encontré dos textos. Veamos uno:
Rompí, corté, abollé, dije y hice
más que en el orbe caballero andante;
fui diestro, fui valiente, fui arrogante;
mil agravios vengué, cien mil dishice.
Hazañas di a la fama que eternice,
fui comedido y regalado amante;
fue enano para mí todo gigante,
y al duelo en cualquier punto satisfice.
Tuve a mis pies postrada la fortuna,
y trajo del copete mi cordura
a la calva ocasión al estricote.
Mas, aunque sobre el cuerno de la luna
siempre se vio encumbrada mi ventura
tus proezas envidio, ¡oh gran Quijote!
Lo leí y lo entresaqué, pero no tuve el cuidado -terrible descuido en mi caso- de colocar la fuente. Porque estaba emocionada pensando en cómo esas palabras, esos versos, coincidían con la personalidad de Enrique.
Y todavía en el ámbito de esa emoción, llegué al epitafio:
Yace aquí el hidalgo fuerte
Que a tanto extremo llegó
De valiente, que se advierte
Que la muerte no triunfó
De su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco;
Fue el espantajo y el coco
Del mundo, en tal coyuntura,
Que acreditó su ventura
Morir cuerdo y vivir loco.
Mucha gente ha opinado, ha dicho, ha enjuiciado, la vida de Enrique Carnevali, destacando cómo vivió en la abundancia y cómo murió en la pobreza. A muchos escuché reprocharle su -decían- irresponsabilidad. Y la respuesta es ésta, tan sencilla. Simplemente, fue un ser quijotesco al extremo. Buscador de aventuras, desfacedor de entuertos. Quizá halló el yelmo de Membrino. Quizá luchó contra molinos de viento en los que él veía gigantes. Quizá fue engañado en alguna posada. Quizá convirtió a una posadera, una simple maestrica de escuela, en una Dama llamada Dulcinea. Pero lo hizo dentro de una muy honda honestidad.
Porque no se supo vender, ni se enquistó en las grietas del poder. Vivió como si cada día fuera el último, ciertamente. Y sí, hizo daño. Pero ¿quién no? Mi madre decía que la canción que me definía era My Way, de Sinatra. Y hay muchos que pregonan sus errores con la ranchera donde siempre se sigue siendo El Rey, con dinero o sin dinero.
A la hora de su muerte, estaba leyendo la biografía de Magallanes, escrita por Stefan Zweig. Y yo veía cómo iba aquietándose, cómo prefería ya el encierro en el chalet de Minifincas a cualquier otra cosa. Las conversaciones largas que teníamos, la gelatina y el helado de fresa que tanto le gustaban.
Y bien. Eso tuvo. Una amiga me estaba animando a que escribiera mis experiencias con el Kike en forma de novela. Pero ¿cómo poner por escrito esa intimidad, el juego de Patricia y Leticia, las enteras noches de ópera?
En una novela, el personaje tendría necesariamente que ser él, pues su vida fue tan inmensamente quijotesca que...
Ese ser humano llamado Enrique Carnevali y Villegas, hoy día en la paz de Dios, sus huesos reposando en la tierra de Clarines, fue más que mi esposo. Fue la encarnación de un sueño. Y pasará mucho tiempo antes de que nazca, si es que nace, un andaluz tan puro como él.
Publicado por
Milagros Mata Gil de Carnevali y Villegas
1 comentarios
Etiquetas: Cervantes y Shakespeare, Libreros, Libros, Morir cuerdo y vivir loco, Quijote en 15.4.09
ETIQUETAS
- Cervantes y Shakespeare (1)
- Elegía a la muerte de Ramón Sijé. Miguel Hernández (1)
- Enrique Carnevali. Ficción y realidad. La vuelta a la Patria y sus engaños. El hombre que pelea aún sus batallas. (1)
- Libreros (1)
- Libros (1)
- Morir cuerdo y vivir loco (1)
- Murió don Mauro Barrios. Le cuento las cosas del país y la familia. Los Carnevali son dignos y honestos. Es una honra. (1)
- Poema Domingo de Resurrección (1)
- Quijote (1)
- Resurrección. Pubicado por Edgard Vidaurre. (1)
- alma Ausente (1)
- de Antonio Machado. (1)
- poema de Federico García Lorca (1)
- poeta español. A la memoria de Enrique Carnevali (1)
- por siempre. (1)
MI LISTA DE BLOGS
-
El Congreso suaviza la patada en el router - Los grupos parlamentarios han aprobado una moción para que sólo los jueces puedan cerrar páginas webs. Una iniciativa del PP apoyada por todos los grupos p...Hace 7 horas
-
MATEO MORRISON (REP. DOMINICANA) PREMIO NACIONAL DE LITERATURA. - *INFORMACIÓN ENVIADA POR ARQUITRAVE * *Y RECIBIDA EN MI CORREO ELECTRÓNICO.* Mateo Morrison Premio Nacional de Literatura Laura Durán – Listín Diario, Sa...Hace 11 horas
-
Cruzando el umbral de la literatura 2.0 - Este martes 9 de febrero, a las 6:30pm , en la Librería El Buscón, de Las Mercedes, se llevará a cabo el foro “La singularidad ha llegado. Cruzando el umbral...Hace 18 horas
-
El valle del éxtasis / José Antonio Ramos Sucre - The Valley of Ecstasy I lived perplexed discovering the ideas and habits of the furtive wizard. I established his relationship and similarity to the Irish ...Hace 1 día
-
Presentación del poemario LAS FALSAS ÍTACAS de Emilio Carrillo - Fecha: miércoles, 03 de febrero de 2010 Hora: 7 pm. Lugar: Bar La Noche Calle: Bolognesi 307. Barranco. Lima, Peru Ingreso Libre. - Presentación del libro ...Hace 1 semana
-
LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS, PUNTA DE LANZA - Su sangre moja las calles. Su libertad es restringida o simplemente clausurada. Como en todo tiempo en este país, desde la batalla de La Victoia, pasando...Hace 1 semana
-
MANUEL BERMÚDEZ, MI PROFESOR - Manuel Bermúdez partió Compartir El martes, 29 de diciembre de 2009 a las 11:09 | Editar nota | Eliminar Supongo que debería comenzar este texto diciendo qui...Hace 1 semana
-
-
-
-
LAS SECRETAS CONVOCATORIAS - Como si una convocatoria secreta llegara a los sentidos y al entendimiento de la gente, el malecón se concurre desde mediados de Julio, cuando la creci...Hace 6 meses
-
![Reblog this post [with Zemanta]](http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=5a18af7e-2ae6-4e2c-9eb7-523fda3baa8a)








